LogoHosteleria

La Asociación de Hostelería de Hondarribia, organizadora del Campeonato de Euskal Herria de Pintxos, entrega este premio con el que se reconoce y homenajea la labor de personas, cocineros, periodistas o empresas que hayan destacado en el mundo de la cocina en miniatura, haciendo de ella el eje principal de su actividad, dignificando la gastronomía y cocina de bar y siendo, en definitiva, referente en el sector culinario y turístico.

Mª José Hernández, presidenta de la Asociación de Empresarios de Hostelería de Valladolid nos remitió este vídeo para emitir en la entrega de premios del Campeonato de Euskadi y Navarra de Pintxos · Euskal Herriko Pintxo Txapelketa. Las restricciones de movilidad no le permitieron estar en el Palacio de Congresos Europa de Vitoria-Gasteiz, tal y como estaba programado.

2020

ASOCIACIÓN DE EMPRESARIOS
DE HOSTELERÍA DE VALLADOLID

Por la creación del Concurso Nacional
de Pintxos y Tapas
y el hermanamiento entre cocineros de pintxos
que impulsa cada año en la ciudad de Valladolid

HERMANAMIENTO EN EL MUNDO DEL PINTXO

La Asociación de Empresarios de Hostelería de Valladolid ha sido desde hace ya muchos años, un actor imprescindibles en la promoción de los pintxos y las tapas en España, incorporando en su estrategia la divulgación de este tipo de gastronomía genuina que tan bien nos define en el resto del mundo, y siendo un incentivo a la creatividad de los cocineros. Todo ello construyendo una marca plenamente identificativa como el Concurso Nacional de Pintxos y Tapas y, desde hace pocos años, el Concurso Mundial.

La visión y el impulso tenaz de un pequeño grupo de empresarios vallisoletanos a principios de los años dos mil, se ha consolidado firmemente y su estrategia rigurosa ha traído a nuestros días, no sólo un evento gastronómico, sino un punto de encuentro entre profesionales en el que compartir conocimientos y experiencias que les ha llevado a unir lazos de amistad por todo el país, bajo el nombre de una ciudad: Valladolid.

La Asociación de Hostelería de Valladolid decidió, aprovechando la importancia de sus vinos, no olvidemos que en la provincia de Valladolid conviven cinco denominaciones de origen (Tierras de León, Toro, Cigales, Rueda y Ribera de Duero), apostar por el mundo gastronómico para impulsar el turismo en la capital y provincia.

Con esta premisa se realizó el I Concurso Provincial en el año 1999, ganando año tras año más aceptación entre hosteleros y clientes. El certamen ha llegado ya a su vigésima segunda edición. El éxito que tuvo la realización del evento, llevó a la Asociación de Empresarios de Hostelería de Valladolid a ampliar esa apuesta a un concurso de índole nacional, donde el elemento diferenciador, y probablemente la esencia del concurso, fue y sigue siendo el hermanamiento que entre el participantes que viene de fuera de Valladolid y el hostelero vallisoletano.

Estos abren sus cocinas a los foráneos para que puedan preparar sus pintxos y ofrecérselos a los clientes. La fórmula tuvo una sensacional acogida por unos y por otros, y ya son dieciséis las ediciones que cumplirá el Concurso Nacional este próximo mes de noviembre de 2020.

El afán de superación que siempre ha mostrado el sector hostelero vallisoletano y, por tanto, la Asociación de Hostelería, trajo como consecuencia la realización de un Campeonato Mundial, que cumplirá su cuarta edición en 2020 y que ha tenido protagonistas de Argentina, Nueva Zelanda, EEUU, Perú, Alemania, Bélgica, Gran Bretaña, Irlanda, Japón o Alemania, entre otros.

La colaboración mostrada por las instituciones local, provincial y regional ha sido fundamental para la consolidación y progresión de estos eventos, que han llevado la imagen de la ciudad de Valladolid por todo el mundo gastronómico.

Peio-Garcia-Amiano-Pintxo-Premio-Honor-2019

2019

PEIO GARCÍA AMIANO

Por la defensa de la cocina popular vasca, en general;
y la del pintxo y la del pintxo donostiarra, en particular

POR SU DEFENSA DEL PINTXO Y DEL PINTXO DONOSTIARRA

Peio García Amiano recibió el Premio de Honor Asociación de Hostelería de Hondarribia en el XIV Campeonato de Pintxos Amstel Oro – Euskal Herriko XIV. Pintxo Txapelketa, en el Palacio Kursaal de Donostia-San Sebastián, en reconocimiento a su labor en el contexto de la gastronomía en general y la defensa del pintxo, y sobre todo del pintxo donostiarra, en particular.

La Asociación de Hostelería de Hondarribia, organizadora del evento, entrega este premio con el que se reconoce y homenajea la labor de personas, cocineros, periodistas o empresas que hayan destacado en el mundo de la cocina en miniatura, haciendo de ella el eje principal de su actividad, dignificando la gastronomía y cocina de bar y siendo, en definitiva, referente en el sector culinario y turístico.

En su dedicación a la cocina popular, Peio Garcia Amiano ha sido un defensor a ultranza del pintxo donostiarra. Pasión que ha materializado en muchas iniciativas y eventos, en cuatro libros con recetas sobre estas creaciones en miniatura y en la organización de la primera Feria Congreso Mundial de la Cocina en Miniatura D’Pintxos, que alumbró el primer concurso mundial de pintxos, que se celebró durante dos años en Tabakalera y el Palacio Miramar en Donostia-San Sebastián.

Vivió la pasión por la cocina desde pequeño. Al amparo de su amatxo Pilar y sus tías Asun y Mari. De casta le venía al galgo, pero su vecindad con uno de los templos de la cocina, el restaurante Arzak, hizo el resto. De jugar en la plazoleta Parada a echar una mano en el restaurante sólo había un suspiro y allí, bajo la atenta mirada de Paquita Arratibel, la madre de Juan Mari Arzak, fue forjando y reforzando su amor por la cocina.

No tardó un día con sus 18 años recién cumplidos para “alistarse” en las filas de la sociedad Artzak-Ortzeok, en donde fue materializando todas aquellas recetas que tantas veces vio hacer a su amatxo, a sus tías, a su hermana… Nunca se conformó sólo con cocinar y también allí comenzó su incansable trabajo por defender y divulgar la cocina popular vasca por todo el mundo.

Esto le llevó también al mundo del periodismo, comenzando en la radio, en Antena 3, con el programa “Los secretos de la cocina vasca”, pasando a la prensa escrita, primero en El Mundo y después en El Diario Vasco, en donde durante más de tres décadas dio a conocer restaurantes, cocineros, platos…

No se entiende a Peio García Amiano sin la cocina, pero tampoco sin su amado barrio de Intxaurrondo. Allí impulsó y organizó la Semana Gastronómica de Intxaurrondo por la que pasaron los mejores cocineros de cada momento, cocinando en los fogones de Artzak Ortzeok… y allí, en 1997, en el centenario de la sociedad gastronómica, todas las estrellas Michelín del estado acudieron a su llamada para tal efemérides.

Allí forjó también el Grupo Gastronómico Intxaurrondo, en la sede de Villa Yeyette, en donde se planteó la primera Casa de la Gastronomía de Euskal Herria, que fuera una de las primeras piedras de lo que hoy es el Basque Culinary Center.

Ha escrito y dado conferencias en innumerables ocasiones. Y es Cofrade del Pintxo de Donostia-San Sebastián, Cofrade de Honor de la Cofradía del Queso Idiazabal, del Cava (Cataluña), los vinos de Tursan (Francia), los Caballeros de las Viñas (Cataluña), de la Morcilla de Beasain, de la Txistorra, de la Alubia de Tolosa, del Txakoli de Getaria y de la Cofradía Vasca de Gastronomía. Además ha sido nombrado Mahasti-Jaun del Txakoli de Getaria y homenajeado por la D. O. Queso Idiazabal y el Ayuntamiento de Ordizia. Recibió el premio Más Gastronomía 2011 por su labor informativa de la gastronomía durante todos estos años y el Gran Premio Más Gastronomía 2011 votado por los asistentes al acto.

Durante estos últimos años se ha dedicado en cuerpo y alma a fomentar y desarrollar proyectos que aúnan gastronomía y solidaridad, comenzando dentro de la Fundación Etiopía-Utopía y alumbrando el proyecto Zaporeak, propiciando junto a Ángel Olarán una escuela de hostelería y gastronomía, una conservera y una quesería en Wukro (Etiopía). Y desde 2016 está presente en nuestra vidas cotidianas con un sin fin de iniciativas para recaudar fondos y poder llevar a Chios, Atenas y Lesbos más de un millón de raciones de comida para los refugiados.

Premio-Honor-Pepe-Dioni

2018

PEPE DIONI

&
ASOCIACION BARMEN GIPUZKOA
Por veinte años de pintxos
con el Campeonato de Gipuzkoa de Pintxos

SERIEDAD E INDEPENDENCIA
Si hablamos del Campeonato de Gipuzkoa de Pintxos, hablamos de Pepe Dioni, durante muchos años alma mater de la Asociación de Barmen de Gipuzkoa, impulsora del certamen, hoy en día Presidente de la International Bartenders Association, con 65 países asociados y tres en lista de espera.

Este inquieto donostiarra confiesa que “aquello que empezó casi como un juego, se ha convertido en un clásico y hoy estamos ya ante los primeros veinte años de vida”.

El Campeonato de Gipuzkoa de Pintxos se ha ganado el crédito y la confianza de los cocineros por una máxima que resalta Dioni. “Hemos mantenido siempre la independencia y seriedad de los jurados, sin dejarnos influir por nombres u otros concursos. Y eso ha dado al Campeonato criterio y el respaldo de instituciones y patrocinadores”.

Como en todo evento, en la bisoñez de los primeros años se produjo una circunstancia realmente curiosa y que “creo que no se ha producido en ningún concurso. Los tres primeros premios de la primera edición,; Oro, Plata y Bronce fueron para el mismo establecimiento, el Txepetxa de Donostia con tres pintxos diferentes. Obviamente es una anécdota curiosa hoy, pero que nos hizo cambiar las bases”.

Hoy, el Campeonato de Gipuzkoa de Pintxos es un evento de referencia que se celebra en el Hotel Mª Cristina, el espacio donde precisamente nació el certamen.

Premio-Honor-Navarra

2018

ASOCIACIÓN DE HOSTELERÍA Y TURISMO DE NAVARRA

Por veinte años de pintxos
con la Semana del Pincho de Navarra

NAVARRA, UN FENÓMENO SOCIAL
La Feria de Pincho de Navarra, antecesora de la Semana del Pincho de Navarra, celebró su primera edición en 1997 en una gran carpa habilitada en el centro de Pamplona, en la que los bares ofrecían sus pintxos.

Su rotundo éxito desembocó en 1999 en la Semana del Pincho de Navarra, taly como hoy la conocemos en la modalidad de recorrido y degustación en los establecimientos.

Es una iniciativa impulsada por la Asociación de Hostelería y Turismo de Navarra que tiene como objetivo poner en valor la cocina en miniatura y el producto local, habiéndose convertido finalmente también en uno de los argumentos estrella de la oferta turística y gastronómica de la comunidad Foral, y en todo un fenómeno social.

En la actualidad celebra, además de la oferta de pintxos en los bares de toda Navarra, una fase final del concurso en formato showcooking en las instalaciones de la Cooperativa de Hostelería de Navarra.

Pintxos-2017-Tolono-Vitoria-Gasteiz-Premio-Honor

2017

ENRIQUE FUENTES Y
Mª CARMEN BARGAÑO

Historia del pintxo de Álava

REFERENCIA DEL PINTXO DE ÁLAVA
Enrique Fuentes y Mª Carmen Bargaño forman parte de ese conjunto de empresarios hechos así mismos, autodidactas y que fueron adaptándose a los gustos y usos culinarios alaveses. Desde aquella primera versión del bar de pintxos de principios de los 90, en el dieron gran fama a su tortilla de patatas, las clásicas gildas, una taberna clásica acompañada siempre de buenos vinos; supieron evolucionar y hacerse un hueco en el mundo de los bares de pintxos de vanguardia en la capital alavesa

En 2004 ganan su primer concurso en Álava con un “Bric de frutos del mar en su jugo” y, a partir de ahí, jalonan su actividad con numerosos premios y pintxos que han quedado en la memoria de los vitorianos y de aquellos que fueron sus clientes, como la “Crema de guisantes con perretxikos”, “Tierra, mar y aire”, “Erizo de mar en su hábitat” y tantos otros.

En el año 2006 consiguen ser el primer vencedor del Campeonato de Pintxos Amstel Oro – Euskal Herriko Pintxo Txapelketa con su “Milhojas de habitas sobre pisto de verdel”. Su buen hacer a lo largo de lo años les ha valido también la recomendación en la Guía Michelín de las últimas seis ediciones.

Amantes de la buena mesa, de carácter afable y cercano, en su dilatada experiencia fueron acumulando conocimientos gastronómicos y de producto que fueron conformando a lo largo del tiempo al Toloño como uno de los establecimientos de la capital Vitoria de mayor éxito.

Han sabido realizar con éxito el cambio generacional y, hoy en día, sus hijos Mikel y Sonia, siguen con ese carácter emprendedor, dinámico y renovador que hacen del Toloño uno de los grandes bares de pintxos de Euskadi.

Alona-Berri-Donostia-Premio-Honor-2016

2016

JOSÉ RAMÓN ELIZONDO
Y CONCHITA BERECIARTÚA

Leyenda viva del pintxo vasco

EL MÍTICO ALOÑA BERRI
José Ramón Elizondo, junto a su inseparable esposa Conchita Bereciartúa, son, sin duda, un referente en el mundo del pintxo donostiarra y vasco en general. A lo largo de los últimos 60 años, los pintxos, junto a ellos como protagonistas, hicieron la transición desde la tradición al “santuario de la alta cocina en miniatura” como más de un periodista y crítico gastronómico definió al bar Aloña Berri.

Este espigado oñatiarra recaló en Donostia-San Sebastián a los 9 años y muy pronto comenzaría su andadura en el contexto de la hostelería en el bar Beti Jai que regentaban sus padres. Con apenas 14 años cumplidos vio nacer el Aloña y, posteriormente, en 1986 fundó junto a su esposa el Aloña Berri.

Buena parte de su formación la obtuvo en el entorno y en la empresa familiar, aunque Elizondo es también uno de los grandes nombres que pasaron por el hotel Euromar de Zarautz. Junto a Karlos Arguiñano, Ramón Roteta, Pedro Subijana, y las enseñanzas del maestro de maestros, Luis Irizar, fue impregnándose de la nueva cocina, de la cocina moderna que tantos elogios ha cosechado desde entonces hasta nuestros días. Pero él, aún participando de la “movida” de la Nueva Cocina Vasca, comentaba que “quiero ser fiel a la barra y renovar desde las posibilidades que el bar me ofrece”, ante algunas insistencias de cocineros como Juan Mari Arzak para que fundara un restaurante.

Con esos grandes fundamentos, el bar Aloña Berri, Joserra y Conchita, fueron protagonistas de la gran andadura del pintxo. Desde las tradicionales banderillas, desde aquellas lecheritas Aloña, la auténtica estrella de la barra que vivió en la carta del bar prácticamente sesenta años, hasta la vanguardia del “chipirón en equilibro” o la txirristra de mar”.

Amante y practicante del fútbol, hizo carrera en el Deportes Elizondo, “el otro equipo de San Sebastián”, llegando aquél espigado y extremo veloz a fichar por la Real Sociedad, hasta que una lesión le aparta de los terrenos de juego y se dedica por entero a la cocina.

Y allí, en la cocina, fue donde obtuvo los premios y reconocimientos. Premio Gourmetour al Mejor Bar de Pintxos de España, Ganador del Concurso Nacional de Valladolid, del Campeonato de Gipuzkoa y un sinfín de certámenes y distinciones de cofradías gastronómicas.

Ha sido pionero en llevar la gastronomía de pintxos por Europa de la mano del Gobierno Vasco y dieron buena cuenta de su sutileza culinaria personalidades como Giscard D’Estaing, Maertens, Jacques Delors…

José Ramón Elizondo y Conchita Bereciartúa son, sin duda, leyenda viva de la cocina en miniatura, un mundo gastronómico que alcanza su máxima expresión de pasión y cariño por el trabajo al que han dedicado su vida cuando se dirigen a ellos con el nombre de “unos pintxitos”.